El neoclasicismo fue un movimiento artístico y literario caracterizado por buscar su inspiración y modelos en la antigüedad clásica. Floreció a mediados del siglo XVIII y se extendió durante las primeras décadas del XIX. Este movimiento se origino con el redescubrimiento del Foro romano y con las excavaciones de Pompeya y Herculano, además de con una transformación de las ideas políticas y morales, estimulada por la ilustración. En arquitectura se trataron de reproducir edificios clásicos.
En esencia, la arquitectura neoclásica reproduce las formas generadas por los griegos y los romanos, mas no tarda en suprimir toda referencia a las medidas del cuerpo, prefiriendo el nuevo sistema métrico adoptado por los franceses y favoreciendo la monumentalidad.
Usa los símbolos y
motivos redescubiertos en los muebles y edificios de Pompeya y Herculano.
Bajo el liderazgo de la revolución francesa primero y de Napoleon Bonaparte después, se construyen edificios romanos en Francia y en las capitales de Europa y América.
Después del barroco y del Rococcó, el neoclasicismo representa una simplificación: las líneas rectas dominan sobre las curvas, existen menos contrastes de volúmenes, menos adornos. La simetría se generaliza, dinteles y columnas reemplazan los arcos. Los frontones triangulares substituyen a los circulares y las balaustradas reaparecen sobre los edificios.
En América la arquitectura en general se torna al neoclásico por que se necesitaba una nueva fuerza que rompiera con el estilo barroco de los virreinatos, que pasaba a simbolizar el poder de los conquistadores de los cuales se estaba intentando lograr la independencia. En Chile, y en América en general, se tuvo gran influencia tanto directa como indirecta, en nuestro país fue importante en la zona sur la influencia alemana, esto se describe como sigue:
"A raíz de la colonización alemana, desde poco antes de 1850, y como se vera en Osorno y Llanquihue, se produce una autentica revolución en la arquitectura del sur. La llegada, no solo de profesionales, sino de artesanos capaces de llevar a la practica los mas exigentes proyectos de aquellos, brinda la oportunidad de levantar con las nuevas técnicas, en plazos brevísimos, las mas elegantes construcciones en estilo neoclásico, a la ultima moda europea.Las paredes exteriores pasan a ser de tabiquería; los forros con tablas en diagonal rigidizan las estructuras transformando las paredes en placas indeformables, mientras el desarrollo industrial de los papeles pintados y los vidrios, operan el resto. Externamente la fácil decoración con pilastras, molduras y coronaciones de gusto neoclásico, elementos hechos industrialmente, genera esbeltos volúmenes que recuerdan en todo el aspecto exterior de las construcciones europeas.Se mantienen ciertas características propias de lugar: la planta concentrada, la doble crujía, el carácter adicional del patio, el servicio en un volumen interior, perpendicular al cuerpo principal. Mientras desaparece el corredor exterior para permitir libremente el adorno de las fachadas, el interior se cierra con vidrieras, transformándose en una grata zona de estar, análoga a los invernaderos; su adorno con plantas de interior sustituye a los jardines, poco prácticos en regiones lluviosas.Las de una planta aprovechan la altura de los faldones concentrando en las fachadas sendos "miradores" a la calle y al patio, los que en las mas grandes suelen ir escoltados por lucarnas.El modelo mas repetido en la década de 1850es el gran volumen de dos plantas, de fachada continua a la calle, parco en adornos aunque de proporciones muy cuidadas; el único ejemplar de esta noble arquitectura es la casa Lopetegui Mena, en la acera poniente de General Lagos, cerrando con cuidado afecto el término de Lord Cochrane. En algunas casas- precisamente la citada -, por razones de armonía, se da mas altura al segundo piso, donde suele abrirse el sector central, con una elegante loggia, de tres o cinco arcos, que puede extenderse a la primera planta. Ejemplares notables de este tipo fueron las casas Jaramillo Mena, en la cerca norte de la plaza, la gran mansión de Adriasola Lorca, donde esta el mercado, restando un hermoso ejemplar en el Nº 1551 DE GENERAL Lagos tratada más adelante.Cada década aportará nuevas formas: las series de ventanas comienzan a ser coronadas con pequeños frontones triangulares, curvos o partidos, a la manera barroca; la gran innovación será el revestimiento de fierro galvanizado. Por 1876 se construye frente al Torreón de los Canelos la casa de la familia Dueñas Carrera – después Erhenfeld -, de planta cuadrada, sobre una "leñera" que realiza aun mas sus fachadas. Con corredores cuyos pilares exhiben un modelo de ménsula muy repetido; la segunda planta centrada por cuatro miradores a modo de balcones y el todo coronado por una gran linterna cuadrada, techada en pabellón; no recordamos ejemplar más hermoso, ni mejores interiores y vistas que en esta casa, a cuya demolición asistimos con verdadera nostalgia en 1956...""...Se ha podido detectar el uso por parte de los constructores de modelos publicados en ediciones populares alemanas del genero de Familien Häuser für stadt und Land – Berlin 1906 -, en tanto que los especialistas locales logran éxitos sobresalientes en el entendido de que, en su generalidad, los interiores continúan las invariantes propias de la zona..."Extraído de "LA TRADICIÓN DE LA MADERA", Gabriel Guarda O.S.B.